Minicréditos: ¿viva la crisis?

 

Minicréditos, créditos rápidos, préstamos personales… al contrario de lo que se piensa, las entidades privadas que conceden este tipo de financiación alternativa ven crecer paulatinamente su volumen de negocio conforme la recuperación económica es más palpable en la sociedad y el dinero llega a los hogares.

Los datos son significativos: los préstamos rápidos alcanzaron su pico máximo a finales de 2008, justo antes de la explosión de la burbuja inmobiliaria y de la llegada de la crisis económica a España, cuando llegaron a alcanzar los 60.000 millones de euros de saldo concedido. Desde entonces, y al contrario de lo que mucha gente puede pensar, las entidades crediticias han perdido casi la mitad su volumen de saldo prestado, concediendo aproximadamente un 50% menos de créditos y bajando de los 35.000 millones de euros concedidos en 2014.

Microprestamos

Sin embargo, la economía española parece haberse activado de nuevo. O por lo menos eso indica la tendencia en la concesión de créditos rápidos. De hecho, la cantidad de dinero prestado ha subido progresivamente en los últimos meses, superando el pasado mes de junio los 40.000 millones de euros por primera vez desde 2012, según indica el informe del Banco de España sobre los Establecimientos Financieros de Crédito.

Pese a estos datos, en la opinión pública existe una concepción de la historia totalmente diferente: “Cuanto peor es la situación económica, más préstamos se conceden”. Pero no es cierto. Cuanto peor es la situación financiera de las familias, más dinero se solicita, sí, pero menos préstamos se conceden. ¿Por qué? Porque las probabilidades de que no se devuelva el dinero prestado aumenta conforme menos capacidad económica se tiene. Y es que aunque los requisitos para acceder a los créditos rápidos son infinitamente menores y mucho más flexibles, las entidades crediticias deben tener cierta garantía de que el dinero prestado podrá ser devuelto en los plazos y condiciones previstas.

Microprestamos

Lo cierto es que los minicréditos son un arma de doble filo, puesto que es necesario saber cuándo y en qué momento es oportuno solicitarlos. Por ello, en WannaCash recomendamos solicitar este tipo de préstamos únicamente para momentos puntuales de falta de liquidez y nunca para financiarse a largo plazo, saldar deudas de juego, pagar otros préstamos o para ser usados reiteradamente.